RD 2099/83 de precedencias de protocolo: tiempo de cambios

Es necesario ponerse serio con la necesaria e inevitable actualización del Real Decreto 2099/83, sobre Ordenación general de precedencias en el Estado. Soy consciente que puedo meterme en un charco, pero me puede la profesión y las necesarias mejoras legislativas que necesitamos los profesionales dentro del marco legislativo de protocolo en España. Probablemente quedaría mejor callándome y no señalando nada, pero los problemas van a más en la mayoría de las instituciones por una normativa que está desfasada, antigua y lejos de la España constitucional.  Con esta primera reflexión de una serie de ellas que voy a hacer en sucesivas semanas voy a poner sobre la mesa cuestiones que son de interés para iniciar una debate serio y profundo que debería en primera instancia asumir el Observatorio Profesional de Protocolo y Eventos (OPPE) y ojalá el fruto de esos debates encuentre la necesaria sensibilidad por parte del gobierno central. Un Real Decreto creado de forma “forzada” y obligada por las circunstancias, tras aprobarse la Constitución de 1978, sin visión alguna al posterior desarrollo territorial de nuestro país y que pervive sin apenas modificaciones durante 38 años, precisa ya de una renovación. No se trata de hacer grandes cambios, pero sí de puntualizar matices y adaptar las precedencias tanto del artículo 10 como del 12, y el orden departamental y colegiado (aunque éste último se use menos, pero es clave).

Me voy a encontrar con profesionales cualificados de altas instancias que ya han dicho públicamente y en diferentes foros que prefieren que el Real Decreto siga como está, porque les da mas facilidades para hacer las adaptaciones o aplicaciones que más interesan en cada acto o bien tirar del llamado pacto entre entidades que no funciona en la mayoría de las comunidades autónomas, municipios y provincias. Es necesario pedir al gobierno central valentía para afrontar este necesario cambio porque ahora esta norma es casi papel mojado para la verdadera realidad institucional global de nuestro país. Sus carencias están provocando que cada comunidad (y ya van 10 y otras dos en proceso) aprueben sus propios decretos de precedencias que terminan por ser inservibles porque su alcance queda siempre limitado por el Real Decreto en cuanto haya participación de autoridades cuya jerarquización no es competencia de la autonomía.

Hay problemas de fondo que son necesarios atajar o fijar directrices para facilitar el trabajo de los profesionales y, sobretodo, garantizar la convivencia institucional. Las costumbres y tradiciones no resuelven cuando se trata de cargos creados con posterioridad a 1983 u otros existentes antes de ese año. No es solución dejar las cosas como están, porque queda acreditado, que, salvo excepciones muy concretas, el pacto protocolario interno en las comunidades no funciona, los ayuntamientos y diputaciones se sienten huérfanos al respecto y, además, se les imponen decisiones en ocasiones claramente injustas o abusivas.

Precedencias rotas actualmente

Las precedencias en el Estado están rotas en este momento porque es de difícil aplicación si queremos un equilibrio justo. Sólo sirven, y en una pequeña parte, para las altas instituciones del Estado (por cierto, que hacen sus propias interpretaciones, lejos de la pequeña letra de la norma). A estas altas instituciones centrales y autonómicas se les permite trazar interpretaciones cuestionables y sus autoridades normalmente lo consienten generando conflicto o malestar, pero la realidad protocolaria de la mayoría de las instituciones autonómicas y locales sufren cada día con la imposible aplicación de la norma. Y los “pactos protocolarios” que hoy orbitan se pueden ir al garete cuando los actuales responsables cambien o sus respectivos jefes señalen otras directrices. Nada es seguro si no se recoge en la norma. No seremos capaces de hacer un nuevo Real Decreto que solucione todos los problemas, pero al menos vayamos avanzando en una legislación que se adecue a los tiempos. Hoy sencillamente tenemos un formato de norma que ha caducado, si ha cumplido su papel, pero ya no sirve. Casi 40 años después, con una España que tanto ha cambiado, merece al menos una reflexión importante sobre las prioridades de los cambios y actualizaciones.

Son muchas cuestiones sobre las que debemos reflexionar en los que cada uno actúa por libre como si hacer precedencias fuera cosa reservada a un alto responsable de protocolo. No, porque sino entramos en una línea en la que cuando cualquiera lo desee puede bordear la norma cuando lo desea y a veces de forma muy cuestionable. Las modificaciones posibles no deben cerrar costumbres y tradiciones de cada zona, o singularidades específicas, ni la libertad del anfitrión para sentar a sus invitados. No se trata de eso, sino de poner un cierto orden actualizado, unas limitaciones (aunque sean generosas) y sobretodo volver a la realidad institucional del siglo XXI. Aunque parezca fuerte, el 2099/83 es ya del siglo pasado, aunque para mí es como si tuviera una antigüedad de más de cien años.

Temas para el debate y reflexión

Aunque el tema lo voy a ir tratando en sucesivos posts, quiere llamar la atención de algunas cuestiones que es necesario debatir:

  • ¿Los infantes de España que no forman parte de la Familia Real deben ir por delante de los presidentes de los poderes del Estado?
  • ¿Qué entendemos como jefe de oposición, y a quién asignamos ese puesto?
  • ¿Debe ir el presidente del Tribunal Constitucional por delante del presidente del Consejo General del Poder Judicial?
  • ¿Tiene sentido hoy que el delegado o delegada del Gobierno vaya por delante del cargo electo de alcalde? ¿O que estando un secretario de Estado vaya por delante de él?
  • ¿Por qué tiene un puesto tan alto el representante institucional de las Fuerzas Armadas y por qué tantos militares en las precedencias? ¿Tiene sentido en estos tiempos? ¿Y por qué no el general jefe de la Guardia Civil o el jefe superior de policía?
  • ¿No está excesivamente retrasado el presidente o presidenta del Tribunal Superior de Justicia de una comunidad autónoma? ¿Por qué el fiscal del TSJ debe ir a su lado?
  • En el ámbito autonómico no está muy retrasado el presidente de la Diputación de los cabildos insulares?
  • ¿Los directores generales de comunidades autónomas se pueden asimilar a los directores general de ministerios?
  • ¿Qué puesto tiene un vicepresidente de comunidad autónoma o un viceconsejero?
  • ¿Por qué no se contemplan los diputados autonómicos, regionales o eurodiputados?
  • ¿El subdelegado debe de ir por delante de los rectores?
  • ¿Por qué es necesario reservar un sitio al presidente de la Audiencia Provincial? ¿Por qué no están los vocales del Consejo General del Poder Judicial? (El único poder del Estado, junto al Tribunal Constitucional, para quien no se prevé sitio a sus vocales).
  • ¿Tiene sentido hoy reservar asiento para el delegado del defensa, subdelegado de la misma, los jefes de los sectores navales y aéreo o al comandante militar, etc.)?
  • ¿Quién debe ir antes en un evento el subdelegado del Gobierno o el delegado territorial de la comunidad autónoma?
  • ¿Por qué no están los concejales o diputados provinciales y sí, en cambio, tenemos un buen puñado de militares que dan mucha lata y apenas representan a nadie globalmente hablando?
  • ¿Tiene sentido hoy que un representante institucional de las Fuerzas Armadas vaya por delante de un consejero o consejera? ¿Esto es siglo XXI?
  • ¿Por qué no se habilita la representación para los presidentes de las comunidades en sus territorios, como representantes ordinarios del Estado?
  • Y un sinfín de preguntas… ¿No merece la pena reflexionar a fondo sobre esta nueva realidad institucional?

La voz de todos los profesionales

Podría seguir haciendo un puñado de docenas más de preguntas, pero para esta primera entrada prefiero quedarme aquí, para ir analizando caso a caso en sucesivos artículos y tratar de aportar opciones a esta este abandono actual. Una tarea que me propongo propulsar dentro del marco del Observatorio y que invito a participar a cualquier persona sensible a estas cuestiones que hemos planteado.

Que hablen los profesionales de protocolo institucional en cualquier nivel que se encuentren o de empresas, por qué no (que también sufren lo suyo por esto), y digan de verdad si este Real Decreto vigente ayuda más que desayuda. Seamos sinceros, el Real Decreto es ya una una reliquia, que solo sirve para quienes les conviene las lagunas actuales.

Considero que la existencia ahora de un Observatorio Profesional de Protocolo y Eventos, en el que están integradas todas las asociaciones de nuestro país, constituye para el servicio de Protocolo del Estado, que tiene la última palabra, una buena oportunidad para tratar de poner al día esta normativa que evite no ya las “guerras” actuales sino las que vendrán (que apuntan maneras).

 

(Tenemos tarea por delante. ¿Te apuntas?)

Una situación dos soluciones protocolarias

Un comentario breve, pero de actualidad. Los pasados días 15 y 16 de junio el presidente de la República de corea, Moon Jae-In y su señora Kin Jung-Sook, realizaron una visita de Estado a España después de casi año y medio que no se producía alguna por la pandemia. Obviamente como todavía estamos con restricciones, hubo cambios en diferentes ceremonias, especialmente en la cena de gala en Palacio Resal, donde hubo que prescindir de la tradicional mesa imperial y habilitar en e comedor de gala diferentes mesas redondas, donde la mesa presidencial presidida por el rey tenía 8 personas y en el resto un máximo de seis.

Pero dado que eso ya lo he comentado en redes sociales, quiero llamar la atención sobre dos imágenes acerca de los dos encuentros que mantuvieron los reyes con sus invitados coreanos. Una en Palacio Real tras los honores militares de recibimiento y otras en el Palacio de la Zarzuela. Aquí van las dos imágenes, que podríamos titular un mismo encuentro dos soluciones protocolarias. Las fotos hablan por sí mismas, luego me limito a recoger ambas situaciones para que cada uno saque sus conclusiones. Protocolariamente ambas son correctas, pero al ser tan diferentes merece una reflexión general.

En una primera imagen, mientras esperaban el desfile de los honores, los reyes de España cedieron los dos puestos principales a los invitados, mientras que antes de la comida privada en La Zarzuela, los reyes de España solo cedieron la derecha a sus homólogos.

¿Cuál es la opción más correcta? Desde luego para mí, la imagen de la Zarzuela, donde el rey cede la derecha al coreano, y se divide el espacio en dos partes: derecha Corea e izquierda España. Pero bueno, esto pone de manifiesto la flexibilidad protocolaria y las circunstancias que rodean cada situación.

¿Y tú que piensas? Una situación dos soluciones.

Visita de Estado

El presidente de Corea y su esposa ocupan los puestos 1 y 2 en esta reunión en Palacio Real, y los reyes de España los puestos 3 y 4, mientras esperaban el desfile de la Guardia Real tras las honores de bienvenida.

 

Visita de Estado

Reunión en Palacio de La zarzuela. El rey cede la derecha al presidente de Corea, conservando éste el puesto principal por deferencia, y el monarca español el puesto dos. Diferente el protocolo a la imagen anterior.

La foto Real de la misa Pascua

Protocolo Casa Real en la Misa de Pascua.

Este domingo la Familia Real española, a excepción del rey honorífico Juan Carlos I, acudieron a su fiel cita de la misa de Pascua en la Catedral de Palma de Mallorca. Se esperaba, cómo no, con expectación, tras las polémicas imágenes del pasado año. No hubo sobresaltos en esta ocasión, como suele ser habitual, aunque hay quien quiera hacer del paraguas de la reina Letizia información de alcance. Además de agradecer la normalidad de la “cita familiar”, entre otras cuestiones por una mayor atención protocolaria, la imagen de ayer nos concede otra clase magistral en la ordenación protocolaria por parte de la Casa de Su Majestad. Los expertos y estudiantes en protocolo que hayan visto la imagen del domingo seguramente se habrán sorprendido por la ordenación y no les cuadrará. Ciertamente no responde a las precedencias establecidas por el Real Decreto 2099/83. Como muchas veces señalamos, en esta institución no suele haber errores de protocolo, por lo que hay que deducir que la ordenación final responde a criterios pensados, más allá de la relativa espontaneidad que suele darse a esta cita anual fotográfica. Es verdad, que el encuentro de Palma pone de manifiesto una vez más el poco sentido legal que tiene que la infanta Sofía tenga mayor precedencia que los reyes honoríficos, cuando los infantes ya tenían y tienen su sitio específico en la norma. Que la Princesa vaya por delante, como primera heredera, lo entendemos y está justificado, pero lo de la segunda heredera no tanto, por mucho que en el legislador haya pesado la condición de hijas del Rey frente a las hijas de los reyes honoríficos. No tiene sentido.

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Jorge Miganjos, director de Protocolo de la Presidencia

El Consejo de Ministros celebrado en el día de ayer ha aprobado el nombramiento de Jorge Mijangos Blanco como director del Departamento de Protocolo de la Presidencia del Gobierno (que tiene asumidas las funciones de la Jefatura de Protocolo del Estado) y cuya decisión aparece reflejada en el Boletín Oficial del Estado de hoy. Sustituye al coronel Andrés Costilludo Gómez que hasta ayer mismo ocupó dicho cargo desde 2014 (también hoy se publica en BOE su cese con agradecimiento por los servicios prestados). Con este nombramiento la Presidencia recupera el perfil de diplomático para el puesto. Desde este blog deseamos el mejor de los éxitos para el nuevo responsable que cuenta con experiencia suficiente y siempre ha sido sensible y próximo a la profesión de protocolo. Aunque ya lo he hecho de forma personal cuando me llamó el pasado martes para informarme quiero agradecer públicamente a Andrés Costilludo los servicios a favor de la profesión que ha venido realizando en todo momento y, especialmente, su cercanía y apoyo general a los profesionales. Veintisiete años en este departamento y con cinco presidentes a la espalda, habla ya de su valía. En breve conoceremos su nuevo destino profesional aunque como él mismo ha dicho, “lo que más preciso ahora son de unas vacaciones porque ha sido una fase muy intensa y agotadora”. Merecidas las tiene. Se va sin haber podido conseguir su gran deseo: la actualización del Real Decreto 2099/83 por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias en el Estado. Un tema necesario de abordar y del que esperamos que el nuevo director tenga la oportunidad de afrontar, aunque los tiempos políticos que vivimos no lo pone fácil.

Protocolo Presidencia del Gobierno

Jorge Miganjos, diplomático burgalés, se convierte en el máximo responsable de protocolo del Estado.

Protocolo Presidencia del Gobierno

Andrés Costilludo junto al Presidente Mariano Rajoy el Preside de Estados Unidos, Barak Obama, en el transcurso de una visita oficial de éste a España, en julio de 2016.

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La “brecha” de los protocolos oficiales

VI Congreso de Comunicación y Eventos.

El VI Congreso Universitario de Comunicación y Eventos celebrado este jueves y viernes en Madrid, dedicado íntegramente al “protocolo local”, primero de estas características que se celebra en España, ha puesto de manifiesto algo que se sabía pero que nunca se había visto con tanta clarividencia: una relativa (por utilizar un término prudente) orfandad de los profesionales que atienden este necesario espacio de servicio público en las entidades locales. Una soledad, en términos institucionales, provocada por la exigencia social y política de avanzar hacia un modelo renovado y actual, más flexible, frente a la existencia de unas normas, costumbres y tradiciones que están ahí para ser cumplidas o respetadas. Una orfandad, también provocada por la inexistencia de unas bases mínimas que puedan ser aceptadas por todos y a partir de las cuales cada ayuntamiento, diputación, cabildo u otras entidades locales menores, puedan construir su propio protocolo, dentro del respeto a la autonomía local, atendiendo las singularidades de cada entorno.

Hemos observado una brecha grande entre el protocolo de Estado (el que afecta especialmente a las altas instituciones), el protocolo aplicado desde las comunidades autónomas y el estrictamente local. En lenguaje coloquial, unos y otros se han echado piropos, pero lo cierto es que el distanciamiento, por mucho que puedan aportarse excepciones muy contadas, es importante y, de alguna forma, provoca cierta ansiedad e inseguridad en los niveles “inferiores” de la administración pública, precisamente los más cercanos al ciudadano. Frente a esta orfandad/soledad, los expertos locales acreditan en su mayor parte un nivel alto de profesionalidad y entrega para resolver cuestiones complejas, aunque no siempre con los resultados deseables. Continúe Leyendo…

El protocolo local toma la iniciativa

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Llega el turno al protocolo local, a los eventos que más se organizan en cualquier lugar del mundo y que aparentemente parecen menos trascendentales, pero que son fundamentales en la relación más próxima que tienen los ciudadanos con sus gobernantes. El VI Congreso de Comunicación y Eventos se centrará en su cita anual en esta cuestión. Nunca hasta ahora un Congreso se ha vocacionado al cien por cien en un sector tan fundamental en el sector oficial y que, al mismo tiempo, más necesitado está de recibir orientaciones, compartir experiencias y reivindicarse en su propia esencia dentro de la conocida, pero no siempre respetada, autonomía local. Los próximos días 15 y 16 de noviembre la cita se dirige a quienes tienen sensibilidad por los actos locales y regionales. Es hora de reivindicar la importancia que tienen las instituciones locales y regionales en el protocolo de Estado. Somos conscientes de la falta de sensibilidad estatal hacia el protocolo local, así como la ausencia de normativas que defiendan la esencia de la labor que se hace en los ayuntamientos, diputaciones, cabildos y comunidades autónomas. Por tanto, en noviembre, vamos a celebrar un gran encuentro en el que el protagonismo lo tomarán los eventos locales, su protocolo y su comunicación. Continúe Leyendo…

La representación protocolaria de los presidentes autonómicos

El Presidente regional “accidental” o “suplente” no goza de la misma precedencia de la autoridad a la que sustituye según la Abogacía del Estado. La siempre difícil cuestión de la representación protocolaria.

 

El Presidente de la Generalitad, en 2013, declinó asistir a un acto promovido por los empresarios catalanes, al no acepotar la representación de la Vicepresidenta por el Presidente del Gobierno. Su silla quedó vacía.

El Presidente de la Generalitad, en 2013, declinó asistir a un acto promovido por los empresarios catalanes, al no acepotar la representación de la Vicepresidenta por el Presidente del Gobierno. Su silla quedó ocupada por un Conseller, aunque en la imagen aparezca vacía. Ver video.

Una de las cuestiones que voy a plantear en el V Congreso Universitario de Comunicación y Eventos, que se celebrará en Madrid los días 1, 2 y 3 de junio, responde a una pregunta muy concreta: ¿Por qué los presidentes de las comunidades autónomas no pueden hacerse representar en los eventos y que su representado tenga los honores y precedencia de aquellos en los actos regulados por la normativa nacional? El Real Decreto 2099/83 sobre Ordenación General de Precedencias en el Estado, en su artículo 9, es claro al respecto al restringir ese derecho protocolario solo a quien acude oficialmente en nombre del Rey y del Presidente del Gobierno. La norma, de carácter nacional, es de obligado cumplimiento (salvo para los actos de carácter especial promovidos por instituciones que dispongan de normativas propias o específicas y a los queno concurran autoridades contempladas en aquélla), pero convendría hacer una reflexión seria si el alcance de esa decisión política no debiera ampliarse, al menos en su demarcación regional, a los presidentes autonómicos.

Es evidente que una cuestión tan importante requiere de mucho más espacio que lo aconsejable para un artículo en un blog o un pequeño espacio de tiempo en un congreso. Pero es bueno que se empiece a pensar que el Real Decreto aludido no solo requiere de estudio y revisión en el orden de precedencias, sino que hay otros aspectos que también deben debatirse. En este blog hemos hecho referencia muchas veces a determinados aspectos que hay que cambiar –y con el tiempo se terminarán por hacer, en un sentido o en otro, para bien o para mal-, pero hasta ahora no habíamos tratado la cuestión de una posible modificación en el tema de la representación. Un Real Decreto que va camino de cumplir 40 años, en una España que tanto ha cambiado jurídica, política y socialmente hablando, no le queda otro futuro que la revisión. Si el decreto franquista de 1968 apenas duró 15 años, ¿cómo es posible que con la tremenda evolución de la sociedad institucional española llevemos 34 años sin que nadie se atreva a actualizar (digo actualizar, insisto) de verdad principios legales que son necesarios y que surgen no solo de la evolución, sino de la aparición de nuevas normativas? Continúe Leyendo…

¿El fin justifica las “precedencias a la carta” en actos de carácter general?

Escenario

¿El fin justifica los medios? La tópica frase utilizada para muchas cosas, ¿puede aplicarse también al protocolo y a los eventos en general en relación a las precedencias? Uno llega a la conclusión de que para conseguir el cumplimiento de los objetivos pretendidos por los promotores de eventos se hace lo imposible para interpretar la normativa a la carta, y a veces sin aval legal alguno y sin criterio. No lo digo como queja, ni como algo negativo. Apuesto por la flexibilidad. Pero si observo con cierta preocupación, especialmente en el sector institucional, que a veces en nombre de los buenos resultados (un ROI favorable y acorde) en el protocolo oficial, desde la institución más alta o la más baja, se saltan normas y tradiciones, o por el contrario se agarran a aspectos que van más allá de lo legislado o a ciertas tradiciones que obviamente con el paso del tiempo requieren en muchos casos de actualizaciones.

Por citar un ejemplo reciente, que muy superficialmente he comentado en mis redes sociales, recurro a la celebración de los actos oficiales con ocasión del 2 de mayo, Día de la Comunidad de Madrid. Hemos valorado como un paso importante (casi novedoso en este país), que en la presidencia del desfile cívico-militar en la Puerta del Sol, los cinco puestos centrales estuvieran ocupados por cinco autoridades femeninas, tal y como se aprecia en esta imagen: Continúe Leyendo…

Aspectos de Protocolo en la entrega del Premio Cervantes (2)

Segunda parte del análisis del Protocolo del Premio Cervantes: la presidencia, el puesto del Rector y la puesta en escena en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares (Comunidad de Madrid).

En el artículo de ayer hacíamos referencia a la ceremonia de bienvenida a los Reyes de España en la entrega del Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes” 2016 al escritor Eduardo de Mendoza, que organiza el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y que se celebró el pasado día 20 en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, bajo la presidencia del Jefe del Estado y su esposa. Es por lo tanto esta segunda entrega una continuación en la valoración de otros aspectos de Protocolo, que reducimos a tres: la presidencia, el tratamiento al Rector (anfitrión del espacio pero no del acto) y áreas de mejora en la puesta en escena. Información completa del acto en este enlace. Video del acto. Continúe Leyendo…

Protocolo para la presidencia de un acto empresarial

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Mi buena amiga Cristina Poole me traslada a través de Facebook la siguiente cuestión: “¿Qué solución se da a un acto de una empresa privada, en Sevilla, al que acuden la Presidenta de la Junta de Andalucía, y la Ministra de Defensa? Si el acto fuera oficial y estuviera organizado por la Corona, el Gobierno o la Administración del Estado, la presidencia del acto sería de la Presidenta de la Junta, pero, ¿y si es un acto de una empresa privada? La empresa privada es Airbus, y se trata de la entrega del primer Airbus, al Ministerio de Defensa. ¿Hay solución o, simplemente la Presidenta no va a al acto?”. Hasta aquí el supuesto. Un buen caso de protocolo empresarial, que vamos a analizar. Continúe Leyendo…