La Federación de Protocolo

descarga (7)

Ya está en la mesa de la mayoría de las asociaciones españolas relacionadas con Protocolo. En España superamos ya la docena de asociaciones que de una u otra manera están directamente relacionadas con el protocolo. La Asociación Española de Protocolo (AEP), en su última junta directiva, acordó iniciar los pasos para abrir conversaciones con otras asociaciones españolas para intentar iniciar un proceso de convergencia que derive en una unión de todas, preservando las señas de identidad de cada uno y el factor territorial o temático. Estamos ante las puertas de una nueva plataforma que nos haga a todos un poco más fuertes.

Esta actual disgregación no es buena para nadie. Así lo han entendido los miembros de la Asociación de Técnicos de Protocolo de Galicia, que en su última Asamblea han apoyado explícitamente al presidente para sumarse a esas conversaciones. Por lo que uno sabe de mis contactos directos, soy plenamente consciente de que muchas de las asociaciones (no puedo hablar por todas, porque no he tomado contacto explícito con todas ellas) son favorables a sumar efectivos y más en estos tiempos no solo de crisis, sino de grandes cambios en el panorama protocolario. Se impone la unión más que nunca.
La AEP está alcanzando un importante crecimiento en su número de socios; la actual directiva casi ha duplicado su número. Eso demuestra que el interés de los profesionales por el asociacionismo va subiendo, pero hay que dar respuestas a muchos temas y para eso se necesita la unión. Por ello, la AEP quiere convocar una reunión informal en Madrid a los responsables de las asociaciones que deseen dar este primer paso para analizar y estudiar la viabilidad de empezar a trabajar juntos. Creo que es una oportunidad que no debemos perder. Ideas hay muchas. Ganas más. Lo que hace falta ahora es la voluntad de ir a ello.
Y creo que todo debería desembocar en la creación de esa plataforma común que sea la canalizadora anual de las principales citas protocolarias anuales, como el congreso profesional, los premios y otras actividades que han de salir. Hay que apostar por ello. No sé si será federación u otra cosa. El nombre es lo de menos. Lo importante es hacerlo.

Los ‘retoques’ políticos

article-1389242-0C2CD5EA00000578-862_964x642_popup

Venía estaba mañana por el Paseo de la Castellana y en un semáforo me quedé mirando a uno de esos carteles electorales de los que España entera está absurdamente invadida.  Digo absurdamente porque creo que para poco vale y sin embargo vale mucha pasta y encima enfea las ciudades. Pero no entro en ello. Sale al paso este comentario porque la imagen de la mañana se me volvió cuando la fotografía al mediodía en mi ordenador, con una pregunta sugerente: ¿foto o pintura? Claro, se queda uno mirando y piensa que cualquiera de las dos cosas puede ser después de haber visto a un excesivamente retocado por ordenador alcalde en funciones de Madrid y candidato a la alcaldía, Alberto Ruiz Gallardón. Si es que no parece él. Yo que le veo muy a menudo pues es vecino de Plaza/calle, paseando con su perrito y su séquito de seguridad, para nada me parece en el cartel. ¡Qué manía los políticos con eso de dar mejor imagen quitándose las cuatro o cien arrugas! Creo que los ciudadanos no somos tontos para influenciarnos por un retocado informático. A veces pienso que las políticas de imagen se enfocan a lo intrascendente.
El asunto de la foto, por si alguno tiene curiosidad, el pie de la foto decía: “Lo que a simple vista parece un lienzo de intensos colores no es otra cosa que una fotografía con poco o nada de retoque, que debe su anaranjado fondo, al reflejo de los rayos solares al amanecer sobre unas dunas que ensombrecen unas acacias eriolobas del parque Nambi-Naukluft en Namibia. Como cuentan en Gizmodo, todavía hay espacio para la belleza natural sin aditivos, ni colorantes”.
Lo cierto es que con la que está cayendo, da la sensación de que los retoques físicos deberían convertirse en nuevos toques y llamadas de atención a todos nuestros políticos para que recurran a un protocolo y unas técnicas de comunicación que les muestren más cómo son en realidad. Encubrir la verdadera personalidad es el fin de muchos.

La intérprete

No. No van los tiros por ahí. No se trata de hacer referencia a la película de la famosa actriz Nicole Kidman.  La imagen tomada de la página web de la Presidencia del Gobierno hace alusión al encuentro celebrado el pasado día 10 de marzo entre el Presidente de Alemania y el Presidente del Gobierno español. Se trata de la típica foto de pose inicial, esos pocos minutos que dan a los medios gráficos para obtener imágenes de recurso antes de que se inicie formalmente la reunión.
Obviamente, nada que objetar al Protocolo. Creemos que es elegante que el anfitrión, en su Palacio de la Moncloa, ceda el lado derecho al Jefe de Estado alemán. Nada que decir de las banderas colocadas correctamente. Suponemos que en la sesión de la reunión estaría a la derecha de la enseña española la alemana, que queda cortada en la foto oficial que se cuelga en la página web. Es de suponer que habrán hecho lo mismo que en el momento de la firma en el libro de honor.
Sin embargo, queda muy extraño, queda bastante mal visualmente hablando, la figura de la intérprete entre ambos mandatarios. Todos sabemos que este momento foto es importante y personalmente apostaría por prescindir de la intérprete durante unos minutos. Ambos líderes son profesionales de la política y a buen seguro que sabrán transmitir la cordialidad e incluso la conversación sin falta de intérprete.
Pero además del pose tan extraño que deja la foto, la ubicación de la intérprete desplaza a las banderas que le quedan como dos “cuernos” al Presidente alemán. Y algo parecido le ocurre al Presidente español en el momento de la firma, que tapa las banderas, y me imagino que las banderas se ponen para que se vean (lugar de honor y visibles resuelve la ley de la Bandera). No hay errores, insistimos, pero en el nuevo protocolo que tiene que ser muy comunicador hay que estudiar muy bien las escenografías, los espacios que van a ser fotografiados y sacar las conclusiones pertinentes para que nada desvíe el centro de atención del hecho. En este caso, entre la intérprete y las banderas, la comunicación ha perdido al menos algo de efectividad.
Y hemos puesto estas dos fotos. Pero es algo que se repite constantemente en muchas otras instituciones y empresas. Es fundamental estudiar muy bien el espacio y el ángulo periodístico. Estas fotos son puras anécdotas, pero ponen de manifiesto hasta dónde debemos rizar el rizo en Protocolo.