El protocolo en la foto europea de Versalles

Muchos me han preguntado los posibles criterios por los que se determinó el protocolo de la foto de familia de la última cumbre de la Unión Europea, celebrada en el Palacio de Versalles, en París, capital de Francia, país que hasta el 30 de junio ejerce la presidencia rotatoria de esta entidad supranacional. Como muchos sabrán el orden de los presidente y primeros ministros de los 27 países se determina en función al orden establecido por la UE para las presidencias semestrales y ese es el criterio utilizado. Es cierto, que ese orden varía cuando acude un jefe de Estado que toma precedencia sobre el resto.

Protocolo Unión Europea

Los líderes europeos posan en la tradicional foto de familia frente al Palacio de Versales de París, sede de la cumbre europea del 11 de marzo.

Normalmente la primera fila se compone con los jefes de Estado y las tres más altas autoridades europeas, presidenta del Parlamento Europeo, Presidente del Consejo Europeo y presidenta de la Comisión Europea, a la que en ocasiones, en función a los temas a tratar, se incorpora el Alto Representante para la Política Europa de Seguridad Común (PESC). Al tratarse de un Consejo Europeo, en la primera fila compartieron la presidencia el presidente de turno europeo (Francia) y el del Consejo Europeo, Charles Michel (cargo que tiene un mandato de dos años y medio, reelegible por otro tiempo igual). Continúe Leyendo…

Investidura Biden: ceremonia y protocolo para la esperanza

Investidura de Bidem

Momento de la jura del presidente con la mano izquierda sobre la biblia y la mano derecha alzada.

La ceremonia de investidura del nuevo presidente de los Estados Unidos de América, Joe Biden, y su vicepresidenta, Kamala Harris, no defraudó las expectativas. Las dudas sobre la solemnidad de la misma, se despejaron a los pocos minutos de iniciarse. Ni la sensación de apocalipsis por la grave brecha creada en la sociedad americana, ni la ausencia de ciudadanos de a pie, ni el temor a posibles “trifulcas”, ni la pandemia, frenaron la magistral puesta en escena de un evento que se enmarca en un conjunto de actos que conforman el ya conocido “Día de la democracia” en este país. El principal, la cita del Capitolio, supo respetar la costumbre y la tradición e incorporar una nueva narrativa que si no se ve en conjunto no puede entenderse el significado real de todo.  Hubo protocolo de altura, y aunque se puedan criticar algunas cuestiones como sillas vacías, puestos decididos por cuestiones políticas, etc., no influyó en el resultado. Hubo un protocolo muy especial: el de la palabra y los gestos, ese protocolo que trasciende a lo habitual y va más lejos en una situación muy crítica. Ahí el protocolo supo estar a la altura y demostrar que es algo más que acomodar gentes o establecer un orden de discursos e intervenciones. Hubo equilibrio entre la palabra y los gestos, un ritmo adecuado y mucho sentimiento. Muy humana la ceremonia, lo que convirtió a los protagonistas en piezas de un gran puzzle cuya foto final creo que ha llegado a millones de personas en todo el mundo. ¿Se puede pedir más? Continúe Leyendo…