Acertado protocolo en la Sagrada Familia

 

La ordenación protocolaria de autoridades oficiales españolas responde a la normativa vigente establecida en el RD 2099/83, el Decreto catalán, las costumbres y el protocolo comparado. Y hay que añadir un factor más al que hemos aludido en este blog en varias ocasiones: las circunstancias del evento que se celebra. Eso ha sucedido esta mañana en la Sagrada Familia de Barcelona, en la misa homenaje celebrada por los fallecidos y heridos en los atentados de la capital de Cataluña y Cambrils. Aunque sospecho que habrá habido sus más y sus menos, tengo que felicitar a los servicios de protocolo de las diferentes instituciones por la solución dada al protocolo seguido en el acto religioso de esta mañana. Seguramente a algunos les habrá llamado la atención la aparente “extraña” ordenación de autoridades conforme a dicho Real Decreto en la primera fila de autoridades en el templo de Gaudí, pero debo de decir que me ha parecido un acierto y felicito a quienes “pactaron” o resolvieron esta solución. Continue reading

Protocolo para el “jefe” del PSOE (ex-diputado)

Si el actual Secretario General del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, fuera invitado a un acto oficial, ¿qué puesto de precedencia habría que reservarle? ¿Cuál es su protocolo? No sé si será un problema o no, si dará algún quebradero de cabeza o no, pero es cierto que el máximo responsable del segundo partido más votado en España no tiene sitio, hoy, oficialmente en el ordenamiento general de precedencias en el Estado. Hasta su dimisión al menos era diputado y presidente del Grupo Parlamentario y como tal tenía el puesto que corresponde a un diputado (en mínimos) o al inexistente “cargo” de Jefe de la Oposición (en máximo, título nunca creado oficialmente, pero que en la praxis parlamentaria y de Protocolo de Estado se contemplaba). ¿Pero ahora?

El Real Decreto 2099/83 sobre Ordenación General de Precedencias en el Estado guarda un lugar alto para el Jefe de la Oposición, y, en cualquier caso, los diputados y senadores tienen un sitio adjudicado. Es cierto que en 1983 se incluyó en el citado decreto la figura del Jefe de la Oposición, pensando en el diputado-jefe del grupo parlamentario con mayor número de diputados. Es decir, esa persona que tuviera posibilidad de ser alternativa al presidente del Gobierno. Nació en una España que tenía muy consolidado el bipartidismo, PSOE y Alianza Popular (hoy Partido Popular). Nació cuando Felipe González era presidente del Gobierno y se quiso dar un estatus espacial al líder del partido alternativo que en ese momento era Manuel Fraga Iribarne, al que como tal se le asignó coche oficial, un despacho y dos secretarias, con cargo a los presupuestos generales del Estado. Continue reading

Precedencia protocolaria para la Secretaria General Iberoamericana

rebeca-grynspan-secretaria-iberoamericana_PERIMA20140526_0002_5

Son muchas las consultas que me llegan acerca del puesto idóneo en España que debe ocupar el/la titular de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), que actualmente ocupa la que fuera vicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan. En definitiva, cuál debe ser su correcta precedencia y protocolo cuando asiste a actos más allá de las cumbres o conferencias iberoamericanas. No es fácil la respuesta, pues no hay nada normativizado al respecto en nuestro país, ni tampoco el Estatuto de la SEGIB, conocido como el Estatuto de Santa Cruz de la Sierra. La Secretaria es el órgano permanente de apoyo institucional, técnico y administrativo a la Conferencia Iberoamericana y entre sus múltiples competencias figura la de “contribuir a la proyección internacional de la Comunidad Iberoamericana en el marco de las instrucciones y mandatos recibidos de los Jefes de Estado y de Gobierno”. Desde las altas instancias de Protocolo de nuestro país se la considera “Jefe de Gobierno” a efectos de protocolo, pero no siempre ocupa el puesto que corresponde a ese rango. Continue reading

Atril en la carretera, “accidente” en las precedencias

Rajoy Asturias
Rajoy en el atril pronunciando su discurso de inauguración de la nueva autovía. A la derecha de la imagen por este orden, el Presidente de Asturias, la Ministra de Fomento y el Presidente de cantabria.

La verdad es que la imagen llama mucho la atención. Si no se hiciera comentario alguno ¿qué conclusión sacaría el lector al ver estas imágenes? ¿De qué va este evento? ¿Qué carajo estamos viendo? Si alguien se está preguntado estas cuestiones, los organizadores se han equivocado en la puesta de escena.

Rajoy bucólicoTodo muy bonito, pero ¿qué se está inaugurando la apertura de un Parque Nacional o una autovía?

Se trata de la inauguración del tramo de la autovía A-8, entre Unquera (Cantabria) y La Franca (Principado de Asturias), celebrada el pasado 30 de diciembre. Nada menos que 4,5 kilómetros de nuevo trayecto. Es cierto que es un corto recorrido para tanto presidente, pero su apertura resulta simbólica porque acaba con un importante “embudo” que generaba severos problemas de tráfico en esta carretera que a falta de dos pequeños tramos en Cantabria que se abrirán este año une a través nada menos que Portugal con Europa por el norte de España).

Como dijo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se podrá viajar de “Faro (Portugal) hasta París por vías de alta capacidad”. Es decir, poco kilometraje para una inauguración en el norte de la península que moviliza a un Presidente del Gobierno, pero muy simbólica porque es casi el fin de una obra –la transcantábrica- que comenzó a tramitarse hace 25 años (y en cualquier caso el fin en su paso por el Principado) .

Bueno, la cuestión está en la foto, en la puesta en escena, que “francamente” no nos convence para nada. ¿Estamos inaugurando una carretera, un mirador, un circuito, un acceso a un Parque Nacional, o estamos haciendo balance de los accidentes de tráfico? La verdad es que la imagen es tan chocante, tan fuera de lugar, tan desafortunada, que no podía dejarse de comentar en este modesto blog. Seguramente hubiera quedado mucho mejor una perspectiva en la dirección que muestra la imagen siguiente, para transmitir la idea de que lo que se inaugura es una autovía y además entre Asturias y Cantabria.

Rajoy mejor perspectivaQuizá hubiera quedado mejor la presidencia del acto con esta perspectiva de fondo (entiendase, ubicando a los invitados en otro lado)

El puesto de los presidentes

Este acto nos aporta otra reflexión. Las precedencias seguidas para los dos presidentes autonómicos, Javier Fernández (Asturias) e Ignacio Diego (Cantabria) y la ministra de Fomento, Ana Pastor. Durante el discurso, se aplican de acuerdo al Real Decreto 2099/1983 sobre ordenación general de las autoridades en España. Por lo tanto no se pueden calificar de incorrectas. Pero en este país, tan dado a saltarse las normas protocolarias cuando viene en gana, parece que cuando la lógica las justificaría es cuando alguien se “planta” y dispone su cumplimiento. Y al Real Decreto hay que interpretarlo y bien, cuestión que muchos profesionales olvidan. Sí, interpretar bien, porque tiene tantas lagunas y carencias que exige ese esfuerzo.

Si se trata de la inauguración de un trayecto que une por autovía de forma definitiva Asturias y Cantabria, sus presidentes deben situarse al mismo nivel, no separados por la Ministra, que en este acto debe ceder todo su protagonismo al Presidente, asumiendo el papel que llamamos de anfitriona desplazada en un acto que promueve su ministerio. ¿No hubiera quedado mejor que los dos presidentes quedaran al mismo nivel (primero el asturiano porque el acto se celebra en su territorio pero inmediatamente después el cántabro). Y no hubiera pasado nada. Quedaría superelegante que la tercera fuera la Ministra, una política que por cierto hubiera aceptado esta opción porque ha acreditado ser comprensiva en este campo. Pero a buen seguro ha sido sumisa con el protocolo que el responsable de turno ha dispuesto. Pocas veces se justifica saltarse el protocolo del Real Decreto, pero en esta ocasión pienso que hubiera beneficiado al sentido del acto, es decir, a sus objetivos.

Hito 1Derecha del hito a descubrir: Presidente del Gobierno y Presidente del Principado de Asturias. Izquierda, Ministra de Fomento y Presidente de Cantabria.

Hito 2Foto de Familia, tras descubrir el hito.

Igualmente, en esta otra foto la precedencia hubiera sido más acertada si a la derecha del hito kilométrico se hubieran colocado el gobierno nacional (el presidente Rajoy y la ministra Pastor) y a la izquierda los dos presidentes autonómicos (el asturiano Fernández y el cántabro Diego). Y para no alargarnos más, mejor dejamos para otro día la chapuza de tela dispuesta para el descubrimiento de este hito indicador. Tantos sustos al mismo tiempo no son buenos.

La batalla (protocolaria) de Granada

Muy buena presidenciaEste jueves ha vuelta a surgir la polémica a propósito de la no asistencia de la Presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, al X Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada, Federico García Lorca, celebrado en Granada al considerar que el Alcalde anfitrión, Torres Hurtado, no le permitía intervenir en el orden protocolario correcto. Los medios de comunicación se han hecho eco de este conflicto intentando buscar explicaciones protocolarias para buscar quién está en posesión de la verdad y valorar el alcance político de la cuestión. Antes que nada, recordar que el galardonado eraEduardo Lizalde. Hagamos ahora las reflexiones y valoraciones desde el punto de vista técnico, una vez hablado con las partes y vistos los diferentes medios de comunicación.
Los actos son programados, fijados y desarrollados por la entidad anfitriona, que es quien debe decidir sobre el contenido de los mismos. Es el anfitrión a quien corresponde invitar a las personas que considera idóneas para tomar la palabra o realizar un discurso. Por lo tanto, desde el punto de vista de la norma y de las tradiciones si puede decirse que el Ayuntamiento de Granada actuó de forma correcta si fuera cierto que no fue invitada la Presidenta de la Junta de Andalucía a tomar la palabra. Pudiera opinarse si era conveniente o no que hablara, pero no es ni política ni protocolariamente obligatorio que haya que darle palabra. De hecho, no en todos eventos a los que acuden los presidentes de las comunidades, especialmente cuando acompañan a la Familia Real, son invitados a hablar. Un buen antecedente de ello lo tenemos en los Premios Príncipe de Asturias en Oviedo o en el Premio Cervantes en Madrid. En ambos casos asistentes los presidentes autonómicos no son invitados a ello. Por lo tanto, hemos de entender que no es un descortesía o falta de consideración que no se invite a la Presidenta a hablar.
La primera propuesta
Pero hay matices muy importantes que conviene hacer. Según he podido contrastar con las diferentes partes implicadas, tanto del Ayuntamiento como de la Junta y de la propia Casa de S.M., la primera comunicación que llegó a la presidenta andaluza desde el ente municipal se le invitaba a hablar de acuerdo a este orden:
–       Lectura del Acta.
–       Entrega del Premio.
–       Discurso del galardonado.
–   Intervenciones del Secretario de Estado de Cultura, Presidenta de la Junta de Andalucía, Alcalde de Granada y Príncipe de Asturias (y en ese orden).
Se argumentaba para esta propuesta que el acto era muy importante para el Ayuntamiento, que era quien lo financiaba y que el Alcalde debía hablar el penúltimo (en protocolo la cuestión de pagar ni quita ni da derechos), cuestión que la Junta rechazó por no ser el orden que habitualmente se aplica de menor a mayor rango de acuerdo al Real Decreto por el que se establecen las precedencias en el Estado (que da mayor precedencia al presidente de la comunidad frente al alcalde del municipio del lugar donde se celebra el acto). Para la Junta transigir al respecto suponía un precedente no admisible.
Segunda propuesta
Tras las oportunas conversaciones entre los servicios de protocolo de las partes implicadas, el Ayuntamiento de Granada hizo una (no explicada) segunda propuesta en la que quedaban fuera de las intervenciones tanto el Secretario de Estado como la Presidenta de la Junta, manteniendo el mismo orden para el resto. Desde el gobierno regional se mantuvieron conversaciones con altos responsables de la Casa de S.M. que intentaron convencer al Ayuntamiento de que la Presidenta tomara la palabra y antes del Príncipe. Sin embargo, el Ayuntamiento no cedió y la Presidenta optó por no asistir.
Los antecedentes
A favor del criterio autonómico, habría que recordar el antecedente de la entrega del Premio García Lorca de 2004, al que asistieron el Príncipe y el entonces presidente Manuel Chaves quien habló y lo hizo inmediatamente antes que el Príncipe (que cerró) y después que el primer Edil, que era por cierto el mismo Alcalde actual. En la edición de 2005, Chaves volvió a asistir a la ceremonia de Puente Pinos y también habló de acuerdo al siguiente orden (no hubo presencia de Familia Real):
–       Alcalde de Granada.
–       Ministro.
–       Presidente de la Junta de Andalucía (que cerró).
Vistos estos antecedentes, parece claro que la Presidenta fue invitada a hablar y de ser así debía hacerlo inmediatamente ante que el Heredero de la Corona, y en cualquier caso después del Alcalde. Aunque el anfitrión del evento sea éste último y suya es la responsabilidad de fijar el contenido del mismo, la tradición y la costumbre (que para protocolo tiene rango de Ley), así como la propia normativa vigente, señala que la Presidenta debía haber pronunciar su discurso después del Alcalde y antes que el Príncipe. Además, cuando se invita a una autoridad debe tenerse en cuenta que hay que respetar el protocolo que le corresponde. Si no se va a cumplir es preciso informarle de forma previa o sencillamente no invitarle.
De cualquier forma, para no dañar la imagen del acto (como ha ocurrido) el sentido común nos dice que lo normal es que el Alcalde hubiera accedido a la postura del gobierno autonómico. No obstante, el hecho de que la presidenta de la Junta, pudiera haberse considerada “ninguneada” por el Alcalde de Granada debería haber valorado antes de tomar la decisión de no ir, si con ella perjudicaba la imagen del Premio, de su galardonado y el de la Comunidad. Por los datos que he podido obtener pienso que el criterio de la Junta es acertado, pero también estimo que aunque fuera protocolariamente “mal tratada” la presidenta debiera haber asistido igualmente al evento, dejando claro su malestar y protesta. Pero esto ya es política y al respecto nada tengo que opinar.
 autoridades
Rectificación municipal 
Sobre si el servicio de Protocolo del Ayuntamiento debiera haber rectificado la decisión, no es una cuestión que competa al mismo, pues su misión es ejecutar del evento de acuerdo a las directrices políticas que se le señalan (suponemos que habrán hecho su propuesta pero la decisión última es del Alcalde). Estoy convencido que habrán sugerido al Alcalde la conveniencia de que hablara la Presidenta y lo hiciera en el orden que todos los profesionales consideramos correcto (después que el primer edil y antes del Príncipe). Con ello se hubiera evitado esta polémica que no es buena ni para Granada ni para Andalucía y España. Pero los técnicos de protocolo no debemos meternos en política, y si alguien lo ha hecho resultaría reprobable desde el punto de vista del Código Ético de la profesión.
Asistencia de la Presidenta
Considero que la Presidenta debiera haber asistido el acto, no solo por deferencia a los Príncipes, sino por respeto al Premio y a su galardonado, y por extensión a los granadinos y andaluces. Pero entiendo por otra parte, su reacción, porque el “enrrocamiento” del Alcalde esconde claramente una intencionalidad política que va más allá de los intereses relativos al Premio y en los que no entramos. No tiene sentido (aunque respetamos la decisión) que la representante ordinaria del Estado en la Comunidad Andaluza se ausente por diferencias protocolarias en un evento importante de este calibre (ya nos vamos acostumbrado en España a situaciones simlares). Las discrepancias o desavenencias políticas, en eventos de este tipo, deben ventilarse en los despachos y no ser trasladados a lo público, en perjuicio de la imagen institucional de todos. Me imagino que para el Príncipe y el Premiado el acto terminaría por resultarles incómodo. Obviamente, en relación a la posición, como también es habitual, la Presidenta debiera estar junto a los Príncipes, lo mismo que el Alcalde (uno a cada lado).
Ver diferentes enlaces a la noticia: