Graduados Universitarios en Protocolo en la Junta de Andalucía

Protocolo en la Junta de Andalucía
Muchas veces transmitimos malas noticias para la profesión en relación a los requisitos y criterios que las instituciones públicas y las entidades privadas aplican para la contratación de personas para sus departamentos de protocolo y eventos. Pero hoy toca lo contrario; corresponde felicitar. El Presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, graduado en Protocolo y Organización de Eventos, ha incorporado a su área de protocolo a magníficos profesionales que no sólo acreditan una alta experiencia en este campo (adquirida antes de la existencia de la propia carrera), sino que además, en su mayoría, disponen de estudios cualificados como el Grado Oficial Universitario en Protocolo y Organización de Eventos. Así, ha nombrado directora general de Relaciones Institucionales (dependiendo de la Secretaría General de la Presidencia, y responsable última de Protocolo) a Pamela Hoyos Tarrero (graduada en esta carrera).El artículo 6, apartado 2, del Decreto 99/2019  de 12 de febrero, por el que se establece la estructura orgánica de la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior, dice textualmente: “Adscrita a la Secretaría General de la Presidencia de la Junta de Andalucía existirá una Dirección de relaciones institucionales cuyas funciones serán dirigir las relaciones institucionales de la persona titular de la Presidencia de la Junta de Andalucía, así como cuestiones referidas al protocolo, cuya persona titular tendrá rango de Director General”.

Protocolo en la Presidencia de la Junta

Como director de Protocolo se ha incorporado Fernando Leguina, hasta hace unas semanas Jefe de Servicio de Relaciones Institucionales, Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento de Málaga, número uno de su promoción de oposiciones a Técnico Superior de Relaciones Institucionales, Relaciones Públicas y Protocolo, celebradas en el año 2009, cargo que ocupó durante casi tres años hasta 2012 que accedió al Gabinete de la Presidencia de la Diputación de Málaga hasta 2015 donde accede a la Jefatura de Protocolo del Ayuntamiento.
Juan Manuel Moreno ha elevado al rango de coordinadora y con un importante aumento de nivel, a Tina Barrera Escobar (una excelente profesional que lleva más de 21 años en la Junta de Andalucía y por la que el Presidente ha apostado por seguir contando con ella y en un estatus superior). En su haber, además de su experiencia como Jefa de Programas del Área de Protocolo de la Presidencia de la Junta desde 1998, hay que valorar su condición de graduada universitaria en Protocolo y Organización de Eventos.
Igualmente, se han incorporado Abel Moreno Yoldi (experto en protocolo oficial y en producción, al tiempo que profesor de ISEMCO y del Grado de Protocolo de la Universidad Atlántico Medio) y Jose Manuel Navarro Ojeda, en calidad de coordinador también, (hasta hace una semana jefe de Protocolo de Roquetas del Mar, Almería). Estos dos últimos también cursaron y superaron el grado universitario de Protocolo y Organización de Eventos, estudios que en su momento hicieron mientras trabajaban.
Delegaciones Territoriales
Por otra parte, Joaquín Socías ha sido nombrado jefe de Protocolo de la Delegación Territorial de la Junta en Almería, también graduado en esta carrera. Un nombramiento que es muy significativo porque es la primera delegación que incorpora a su organigrama a un responsable de protocolo con estudios universitarios en la materia. Creo que sería importante que este puesto de Protocolo se extendiera al resto de las delegaciones andaluzas, cuestión que estoy seguro se realizará. Todas ellas tienen servicios de comunicación y resulta necesario que al menos un profesional del protocolo también se incluya en la estructura.
Así como a veces criticamos, en otras hay que felicitar, y toca hacerlo hoy a la Junta de Andalucía y a su presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, por esta coherencia y por contar con profesionales idóneos cualificados. El servicio de protocolo de la presidencia de la Junta se ha convertido en el departamento que más graduados universitarios en Protocolo y Organización de Eventos dispone en todos los servicios de protocolo no sólo de las comunidades autónomas, sino de todas las instituciones públicas de España. Cuatro personas y con un presidente también de nuestra profesión. Enhorabuena y nuestros mejores deseos y éxitos para todos.
Confiemos que éste sea un primer paso que sirva de ejemplo en todas las administraciones públicas porque el grado universitario en Protocolo es hoy una realidad desde que se creara en nuestro país en 2010. Quienes tuvimos la oportunidad de participar, junto a Gloria Campos, en la gestión de la creación de este grado por primera vez en España nos sentimos hoy felices por estas noticias y confiamos en que siga consolidándose en nuestro país.
Grado Universitario especial para profesionales
Los profesionales en general, deberían reflexionar sobre la importancia que cada día se empieza a dar a la cualificación en esta disciplina a la hora de convocar plazas específicas en Protocolo. Existe ya una oferta específica para que profesionales en ejercicio puedan obtener su grado en Protocolo y Organización de Eventos, en un programa de dos cursos académicos a distancia, gracias a la iniciativa que la Universidad Atlántico Medio, en colaboración con ISEMCO, ha puesto en marcha para el curso 2019-2020 (y si alguien no tiene el acceso a la Universidad, también tiene la posibilidad de acceder por la vía de mayores de 25 ó 40 años). Quienes tengan interés sólo deben conectar conmigo.

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El protocolo como “arma despreciativa” en el debate político

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A la izquierda la Presidenta de Andalucía, Susana Díaz, y a la derecha el Presidente del PP de Andalucía y líder de la oposición, Juan Manuel Moreno.

Estamos asistiendo en los últimos tiempos a un intenso debate político en España, no sólo sobre el gobierno y la elección de Presidente, sino sobre el propio sistema constitucional. Y son muchas las situaciones en las que el Protocolo se utiliza como un “arma despreciativa” hacia el contrario o contra las ideas que defienden otros. Podríamos citar las tópicas que desde hace varios años se vienen produciendo desde Cataluña (frecuentemente) y el País Vasco. En estos últimos días dos un poco más sonadas, protagonizadas por la Presidenta de la Junta de Andalucía, en el transcurso del debate del Estado de la Región, y por el Alcalde de Zamora a propósito de la Recepción de la Fiesta Nacional y el protocolo estipulado para la asistencia a Palacio Real.

Estas situaciones, para quienes defendemos nuestra honrada y sufrida profesión, o para quienes muestran su orgullo de haber alcanzado por méritos propios su título oficial en Grado en Protocolo y Organización de Eventos, no deben dejarse pasar y merecen la adecuada respuesta por parte de los órganos representativos profesionales y la protesta general, así como una severa reflexión del papel didáctico que debemos seguir realizando los profesionales del sector sobre el verdadero significado del protocolo en el siglo XXI. Continue reading

¿Qué hay que estudiar para ser político?

congreso-diputadosEsta semana de nuevo los profesionales de Protocolo y Organización de Eventos hemos vuelto a estar en la picota de los medios de comunicación a propósito de la cualificación para ejercer en política con un Grado Oficial Europeo en aquella disciplina, aprobado por el Ministerio de Educación en septiembre de 2010, ratificado en noviembre del mismo año por la Consejería de Educación del Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido entonces por la popular Esperanza Aguirre, y por el Consejo de Ministros del Gobierno socialista que presidía José Luis Rodríguez Zapatero en 2011. La designación del Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno, como candidato a las elecciones en Andalucía, graduado en Protocolo y Organización de Eventos, lanzaba el debate en este sentido y que ha tenido un buen campo de abono en las redes sociales.

 

Algunos periodistas comentaban con un sospechoso desprecio hacia estos estudios“asuntos que, por lo visto, dan ahora para una licenciatura universitaria”, decía el desconocedor comentarista Juan Miguel Vega en la edición andaluza de El Mundo. Su puya es una indignante burla (utilizada en este caso para cuestionar al candidato andaluz) hacia la cualificación académica de que quienes tenemos responsabilidades en un ámbito que afecta de forma singular a la economía general del país, a sus relaciones internas y, por su puesto, a su imagen de marca y relaciones exteriores. Siguen algunos desinformados sin darse cuenta del importante segmento laboral que ocupamos y que representa un volumen de facturación de casi nada: 54 billones (con b) de dólares en el mundo desarrollado. Y en España, país receptor de turismo y en consecuencia de eventos, es el sector que más ingresos genera a la economía nacional, más de un 7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).  Las cifras de empleo e impacto económico

 

Los viajes y el turismo de negocios, aspectos que tienen relación directa con los Eventos, constituyen una de las industrias más grandes del mundo, con 255 millones de puestos de trabajo y el 9 por ciento del PIB mundial, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC). Una cifra espeluznante que hace que uno de cada diez empleos esté vinculado a nuestro sector. En 2013 ha generado cien mil puestos de trabajo y entre 2011 y 2021 crecerá de media un cuatro por ciento. Según aquél informe “los viajeros de negocios y los profesionales de la industria de reuniones y eventos desempeñarán un papel clave en dicho crecimiento”. Según este estudio la “industria conseguirá un mayor reconocimiento por el impacto económico favorable que tiene en comunidades locales y países de todo el mundo”.

 

Si alguien piensa que para algo tan sumamente fundamental en la economía de un país y del mundo no se precisa una cualificación específica, es que obviamente tiene una venda en los ojos. La evidencia es tal que tampoco perderemos tiempo en ello, porque obviamente claro que da (y mucho) para una licenciatura o un Grado. Desconocen los “acertados” periodistas que más de 90 universidades de todo el mundo imparten esta titulación. Por algo será. Sobran los comentarios, porque de lo contrario habría que cuestionarse si para crear un anuncio hay que estudiar publicidad cuatro años, o para escribir una crónica debe hacerse un Grado de cuatro años o si para atender una farmacia hay que meterse en una complicada carrera de esta especialidad.

 

La política como carrera

 

Sin embargo, sí deseo dar vuelta a la cuestión: ¿cuáles son los estudios que ha de tener un político? ¿Es la política tan siquiera una carrera? Si planteáremos directamente qué habría que estudiar para ser político, es muy probable que la mayoría de los consultados terminaran por citar (por eso de que suena parecido) que la cualificación académica idónea es el Grado de Ciencias Políticas.  Sin despreciar asignatura alguna, de los numerosos planes de estudios que hemos consultado, no puede deducirse que esa sea la única manera de llegar a ser politico. Desde luego para un Ministro de Sanidad no es clave, ni para un Ministro de Agricutura o Consejero de Obras Públicas o un Presidente de Comunidad. No niego que el dominio de esas materias sean buenas para un político, pero también hay muchas otras que se imparten en otras carreras. Es curioso porque la mayoría de los politicos proceden del mundo del Derecho y uno ve los planes de estudios de este Grado y se queda con bastantes interrogaciones (es inevitable pensar en el fácil recurso de la corrupción).

 

Es difícil determiner cuál es la carrera idónea para ser politico, entre otras cosas porque no es posible establecerla. A la política se llega desde diferentes cualificaciones académicas que se van implementando con diferentes postgrados, formaciones específicas y experiencia. ¿Por qué no se puede llegar a ser Presidente de la Comunidad Autónoma, Alcalde, Consejero o Jefe de la Casa de Su Majestad el Rey estudiando un Grado en Protocolo y Organización de Eventos donde se estudiandisciplinas que tienen amplio interés para la política? ¿O es más idóneo que un diplomático sea el máximo responsable de los altos asuntos del Rey? ¿O es mejor politico Rajoy por haber estudiado Derecho y convertirse en Registrador de la Propiedad o Felipe González abogado laboralista o Toni Cantó  actor o Cayo Lara agricultor?

 

Actores, agricultores, químicos,enfermeros…

 

Según la SER, 126 de los 350 diputados de la décima legislatura se dedican a la funcion pública. A mucha distancia le siguen los abogados con 51 representantes (que si contamos los que no ejercen pero tienen esos estudios aumenta a 150), los profesores universitarios con 24 representantes, 19 médicos, 9 economistas, 6 empresarios, 5 periodistas, 1 agricultor (por cierto Cayo Lara, secretario general de Izquierda Unida) y un actor (Toni Cantó). Hay datos muy curiosos, por ejemplo, 42 veterinarios, 2 químicos, 1 orientador escolar, varios ingenieros, 1 enfermero, 1 asesor fiscal, etc. ¿Cualifican sus estudios y profesiones para ser políticos? (ver documento de El País sobre estudios y profesiones de los diputados en base a los datos facilitados por la Cámara Baja). En este contexto, no me cabe la menor duda que los estudios de Protocolo y Organización de Eventos cualifican por igual que otras carreras clásicas y modernas y en muchos casos más que las que exhiben algunos diputados.

 

Mirarse al ombligo

 

Como bien señala Ignacio Arango, jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Siero (Asturias) y coordinador del movimiento nacional “Queremos Organizar Eventos” (QOE), “no pretendemos entrar en ninguna guerra dialéctica ni que se ensalce nuestra profesión más allá de su justa medida, de eso se tendrán que encargar las personas, empresas o entidades que confíen en nosotros para la gestión de sus intereses; sin embargo, sí pretendemos que no se ponga en duda nuestra profesionalidad, nuestra dedicación y nuestro empeño”. Queda todo dicho en esa frase.

 

Si lo que han querido es desacreditar a un político, que no lo hagan a costa de una profesión que ha trabajado muchos años por su reconocimiento y que tras demostrar durante tiempo, a través de estudios serios y rigurosos, la necesidad de crear unos estudios específicos en la materia como los que existen en la mayor parte de Europa, América y Oceanía. Han conseguido que el realismo se imponga y hoy sea un hecho que da respuesta a algo necesario. Los periodistas que se sorprendan por la necesidad de estudiar “estas cuestiones”, debieran mirarse en el ombligo de su propia profesión. Y desde luego, cada político que se pregunte si sus estudios han sido decisivos para convertirse en político. Si fueran sinceros, nos íbamos a sorprender.