Ceder la presidencia, una cuestión excepcional de cortesía

Ceder la presidencia en un acto debe responder a criterios de excepcionalidad. En mi modesta opinión no debe hacerse con frecuencia, porque el anfitrión es la persona que debe presidirlo. No hacerlo resulta extraño en primer lugar, y carece de sentido, en segundo. Desde el punto de vista de la tradición en la celebración de actos, es a quien le corresponde presidir, y desde la normativa prima esa situación al dejar claro que la “autoridad que organiza un acto le corresponde la presidencia”. Pero como esa misma normativa prevé la cesión al señalar que en caso de no presidir se situará en lugar inmediato, muchos se acogen a ello de forma surrealista, cuando realmente se refleja en la norma para dar amparo al anfitrión en situaciones de excepcionalidad. Continue reading

Protocolo para el testigo Rajoy

El protocolo del siglo XXI no debiera ser la imagen plástica del poder, como aseveró en su momento, el ex presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, que supo servirse de él para posicionar las instituciones catalanas y, especialmente, la relevancia de su cargo frente al Estado. Pero algunos, aún hoy, en estos tiempos de globalización y necesario acercamiento de gobernantes y gobernados, pretenden empeñarse en que siga siendo así. El último ejemplo, la comparecencia como testigo de Mariano Rajoy ante la Audiencia Nacional, en calidad de alto cargo del Partido Popular y no como Presidente del Gobierno. El protocolo de este acto jurisdiccional no solo ha puesto de manifiesto plásticamente lo que algunos entienden como protocolo (atribuciones jerárquicas), sino también cómo aquél permite visualizar con claridad el concepto de estado democrático que tienen determinadas personalidades. Continue reading