Firma acuerdo social: contradicciones en el protocolo

El Presidente del Gobierno de España, acompañado por la Ministra de Empleo y Seguridad Social, firmó esta mañana un acuerdo con los dos principales sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), y las dos organizaciones empresariales, Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME). Un pacto por el que se aumenta el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), en un 4 % para 2018 y un horizonte de 850 euros mensuales para 2020. El acto de la firma del acuerdo, cerrado el pasado 19 de diciembre, se celebró en el Salón de Tapices de la sede de la Presidencia (La Moncloa) y su protocolo nos aporta una vez más diferentes variables que son susceptibles del análisis. Cierra este año este modesto blog con una buena noticia social en medio de un país para el que sólo parece existir el problema catalán. La ceremonia de esta mañana nos trae algunos interrogantes sobre los criterios que se siguen a la hora de hacer precedencias sociales, que no vamos a cuestionar, pero sí a reflejar ciertas contradicciones para que cada uno saque sus conclusiones. Debemos dejar bien claro que estamos ante una buena noticia (que es lo importante), pero dada la vocación de este blog vamos a ver los cambios habidos con respecto al acuerdo anterior y para los que no encontramos justificación alguna (salvo posibles acuerdos protocolarios entre las partes a los que no hemos tenido acceso). Continue reading

Rajoy y el “enemigo” en casa

SusanaDiazRajoy_176El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibe a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Se coloca a la derecha.

Susana 3Por cierto, siempre me ha llamado la atención de que los políticos a la hora de saludar a las mujeres lo hagan tomando la iniciativa de besarlas y en cambio a los hombres les larguen el brazo. Curioso. Y entre ellas lo mismo. Supongo que al final todos terminaremos por besarnos, cuando ya empieza a haber un cierto grado de conocimiento.

Suena fuerte el titular, pero que nadie lo interprete mas allá que una mera reflexión profesional sobre el protocolo oficial. A veces los periodistas somos así de “crueles”.Me inspira este artículo la reciente entrevista que mantuvo el 22 de diciembre, en el Palacio de La Moncloa con la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. ¿Por qué Rajoy no mantiene un estilo propio como Presidente en cuestiones de precedencias y cortesía y lo aplica siempre de forma similar para que no dé lugar a interpretaciones? Casi no harían falta más comentarios, pues viendo las fotos resulta suficiente para definir una obsesión por aplicar la precedencia según el estado anímico de cada día. ¿Alguien entiende que el Presidente el 15 de diciembre pasado ceda la derecha al Presidente de Senegal –jefe de Estado- en la entrevista en el salón de La Moncloa y en cambio no lo haga cuando le recibe a la puerta de Palacio? Un invitado además al que invita a firmar en su libro de honor.

Senegal derechaRecibimiento en la puerta de La Moncloa al Presidente de Senegal, con todos los honores como acredita la presencia de la escolta de honor y la bandera senegalesa.

Senegal  Entrevista entre ambos mandatarios.

Firma SenegalFirma en el libro de honor. El Presidente de España debería situarse a la izquierda del invitado por dos razones: la cortesía de la derecha y para no tapar las banderas (más práctica).

Es costumbre internacional que en el protocolo de actos bilaterales el anfitrión ceda la derecha al invitado, como mostramos en estos ejemplos gráficos que siguen. ¿Por qué no aplicamos esta costumbre en situaciones de este tipo? Pienso que cuando un anfitrión recibe en su casa a un invitado, tenga el rango que tenga, la cortesía elemental nos señala que se le ceda la derecha, sea portero de la finca de la esquina, un famoso deportista, o un político o mandatario de alto nivel. Así lo vemos habitualmente en el protocolo en las relaciones bilaterales, como refleja esta imagen:

Rajoy Francia

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El Presidente de España a la derecha del Presidente de la república francesa el pasado 23 de mayo en la puerta del Palacio de Elíseo, en París. Rajoy no es Jefe de Estado, Hollande, sí. En la imagen de abajo durante la rueda de prensa ofrecida en la sede de la jefatura del Estado gala.

México

 El Presidente de México ofreció con motivo de la pasado Cumbre Iberoamericana un almuerzo a los dos representantes españoles, cediendo la derecha al Jefe del Estado español.

Por eso digo que Rajoy tiene el enemigo en casa. ¿Por qué? Sencillamente porque nadie le fija un estilo propio en La Moncloa que se aplique con sentido común y de forma habitual. Es muy importante en Protocolo que cada institución tenga su estilo y que que lo mantenga (aunque a veces haya que adaptarlo). Entonces el protocolo cobra más sentido y se acerca a lo correcto y al público en general. Si andamos cambiando según qué situaciones, el protocolo pierde su razón de ser.

La firma de los acuerdos sociales

Firma social

 De izquierda a derecha: Secretario General del Sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), Presidente de la Confederación Española de Organización empresariales (CEOE), Ministra de Empleo,  Presidente del Gobierno, Secretario General de Comisiones Obreras (CCOO) y Presidente de la Confederación de Empresarios de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME).

Ocurrió lo mismo en la firma de los acuerdos sociales en La Moncloa,el pasado 15 de diciembre. Durante el acto de la rúbrica entre el Gobierno y los interlocutores sociales las precedencias no son correctas de acuerdo a la norma como podrá apreciar el lector en esta foto, en la que el Presidente debía estar en el puesto 1 y no la Ministra de Empleo. ¿Casualidad? No, despiste. Tanto que nos puede llevar a pensar que en La Moncloa el protocolo se improvisa o no se ejerce. Pero tampoco es así. ¿Entonces? Tendrán que explicarlo, pero no es buena la imagen que se traslada.

Al margen de que el Presidente del Gobierno y la Ministra debieran intercambiar sus posiciones para cumplir la norma (estamos ante una presidencia par, donde de los dos puestos centrales el de la derecha es el primero), no hubiera estado de mas que los dos representantes sindicales de CCOO y UGT (esa es la precedencia vigente, por haber obtenido mejores resultados electorales Comisiones Obreras) mantuvieran una paridad posicional. Bastaría con que la Ministra –que pierde relevancia en un acto que preside su “jefe” se hubiera ido al último lugar y permitiera con ello mayor protagonismo a los otros firmantes del acuerdo, los presidentes de la gran patronal (CEOE) y de la pequeña y mediana empresa (CEPYME), y los secretarios generales de CCOO y UGT.

Firma 1

Firma 2

Firma 3

Las tres fases de la firma. Ministra, sindicatos y empresarios.

La puesta en escena no es mala, pero la precedencia mejorable. Dado que el Presidente no puede quedarse en el centro por ser par –que sería lo ideal-, al menos que tenga a su derecha a la patronal (por su orden, CEOE y CEPYME) y a su izquierda a los sindicatos. No pasa nada si la Ministra se va al último lugar. Hubiera quedado más elegante. Alguien diría entonces que copresidirían Rajoy y CCOO, pero que no se olvide que a la derecha quedaría el Presidente de los empresarios. Lo uno por lo otro. Y si se considera que la decisión fuera fuerte, al menos que la Ministra queda a la izquierda de su jefe político.

El Gobierno ya queda en buen lugar con un presidente que preside. No es necesario que los dos representantes gubernamentales se queden en el centro, copando tanto protagonismo, ese mal, esa falta de generosidad en cortesía que acaba por destruir la imagen institucional. Pero como empresarios y sindicatos “pasan” habitualmente del protocolo tampoco les molesta la situación (luego éste les pasa factura; y si fuera el secretario de UGT preguntaría por las razones de este protocolo). Y el Gobierno, que no pasa del protocolo, también es víctima de su no acertada aplicación. En fin, muchos discreparán, pero viendo las imágenes es lo primero que me dicta el corazón, y, en definitiva, es lo que ocurre con la mayoría de los mortales cuando ven imágenes de este tipo: la sensación que te transmite en los primeros tres segundos que las observas (tiempo que según los expertos dedicas a ellas).

La mesa de la reunión

Mesa social

Lo mismo puede decirse de la foto de la mesa de la reunión. ¿Por qué esa disposición? ¿No hubiera quedado mejor si la Ministra se coloca la última dejando a derecha e izquierda al Presidente de CEOE y al secretario general de CCOO, respectivamente, seguidos a cada lado por el secretario general de UGT y el Presidente de CEPYME? Y si alguno considera que la Ministra no puede ser la última o debe estar al lado de su jefe, al menos que no ocupe el puesto de invitada de honor (derecha del anfitrión) sino el lado izquierdo.

Y por Dios que eviten mesas de cristal que producen esos reflejos que desvirtúan y que parecen vislumbrar a un presidente hacia arriba y otro cabeza abajo. Al margen de estos detalles, la puesta en escena no es mala. En eso este presidente va mejorando cada día. ¿Será que ha cambiado a los responsables de protocolo por interioristas? Ya no sabe uno qué pensar.

Llega la hora del compromiso de los profesionales de Protocolo y Eventos

Llevo ya un tiempo sin escribir en este blog. No ha sido por falta de ganas, sino por falta de tiempo para sentarte unos instantes y  meditar sobre cosas que nos interesan. Y a lo largo de este período he ido anotando  cuestiones que merecían espacio, unas de actualidad, otras de profesión, de estudios, de oportunidad… Sin embargo, el siempre complicado final de cada curso, me ha impedido abrir este blog y escribir, algo que me apasiona. De eso algún día os hablaré, de cómo me inicié en este mundo, desde que con apenas unos añitos sorprendiera a mis padres, a la vuelta de la Vigilia Pascual de la noche de Sábado Santo, se encontraran una “mini fiesta” en casa en base chocolate y galletas.
Pero como digo, eso será otro día en el que uno tenga una carácter más intimista y sea capaz de abrir su alma para contar un testimonio más de cómo se puede cuando se emplea uno a fondo llegar a alcanzar tus objetivos.
Sin embargo, mi reflexión de este primer domingo de junio, quisiera dirigirla a los importantes acontecimientos que en estas jornadas pasadas hemos vivido. Se ha celebrado el primer foro nacional de Queremosorganizareventos, un éxito sin precedentes en la profesión, donde no sólo se ha conseguido reunir a un buen número de expertos en tiempos económicamente difíciles, sino donde se ha posibilitado algo que normalmente en los congresos no se alcanza: que cada asistente sea un ponente, porque todo el mundo tiene algo que decir sobre los temas que se ponen en la mesa. Se ha generado ilusión, amistades, contactos, ofertas, sinergias, equipos. Gente con más y menos experiencia hemos compartido por igual la esperanza de nuestros objetivos. No ha habido “poltronas” para sabios, sino sillas para todos los que con sus palabras piensan que pueden aportar. El Foro ha marcado un antes y un después en la profesión, porque ha integrado a generaciones emergentes que cada vez toman más la batuta.
Me ha resultado muy chocante ser receptor de algún comentario de profesionales que recelan de este movimiento. Estamos en un país, ya se sabe, que cualquier iniciativa siempre cuenta con la crítica de alguien. En vez de sumarse para mejorar, se despotrica, y normalmente sin razón. ¿Es posible cuestionar que un millar de personas se reúnan en torno a una red social y hablen de lo suyo, y que en un momento dado sus caras dejen de ser una foto y se encuentren físicamente? ¿Se puede tener recelos de que la gente trate de organizarse para mover la profesión y sacarla del atasco actual? No tengo el dato exacto, pero QOE ha generado más de trescientos impactos directos positivos en medios de comunicación influyentes en apenas un mes. ¿Quién se beneficia de ello? Que nadie recele de que QOE es alternativa a nada, salvo al pesimismo y al derrotismo, y desde luego un acicate que estará dando fuerte para que las asociaciones cumplan con su cometido. Queremosorganizareventos, donde conviven gente de protocolo, de eventos, marketing, comunicación,  es un gran lobby positivista que pone todas sus herramientas al servicio de este sector que está esperando de nosotros un importante cambio conceptual y pragmático, al tiempo que reclama un nuevo marco en el que se mueva el protocolo. Recelar no tiene sentido alguno.
Sin embargo, uno sí recela de quien recela, y perdonen el juego de palabras. Llevo 32 años en esta profesión, y desde siempre he venido oyendo la reiterada petición de que nuestra profesión debe ser oficializada. Bueno, ese momento ya ha llegado y ahora que está aquí, muchos expertos se sienten amenazados por esas nuevas generaciones que accederán a la profesión por donde debe ser, a través de los estudios oficiales. ¿Amenazados? Como en todas las profesiones, nos vamos a encontrar con el típico y ya denostado comentario: donde realmente se aprende es en la calle. No lo dudo. Pero yo aprendí más rápido en la calle cuando al lado tenía personas que me enseñaban, y no sólo las técnicas, sino el por qué de las mismas. Hemos conseguido oficializar la profesión, y ahora a los profesionales nos queda el compromiso de ser consecuentes y ayudar. Nadie va a perder el puesto por esto, y en cambio tiene mucho que ganar, especialmente en el respeto y la autoridad en nuestra competencia, cuando lo que hacemos ha sido dignamente reconocido por el Estado.
Es evidente que hay un antes y un después, en el que debe respetarse el deseo de las nuevas generaciones por encontrar su oportunidad y que al mismo tiempo no se cuestione a quienes se han ganado su reconocimiento por el esfuerzo y el trabajo durante años. Pero lo mismo que los maestros, tras tres años de estudios en Magisterio y de llevar en muchos casos años impartiendo clases, han tenido que hacer un curso de adaptación para acceder al Grado y no quedarse atrás, los profesionales deberían plantearse cómo van a acometer su reciclaje y su reconocimiento personal. No basta con pedir los estudios oficiales y luego cuestionarlos cuando vemos que ello implica un esfuerzo personal añadido.
Desde la Asociación Española de Protocolo y las universidades, entre ellas la Camilo José Cela, está haciendo un esfuerzo ímprobo para que los profesionales puedan “regularizar” su situación al respecto, sin que ello suponga una inaccesible carga ni de trabajo ni económica. Ya hay un buen número de profesionales que han dado el paso, otros tendrán que darlo y, es cierto, que para otros -los menos- no será necesario, pero éstos últimos deben volcarse en ayudar a consolidar el reconocimiento obtenido. Solo con compromisos así pienso que de verdad se es consecuente con la histórica demanda.
Desde la aprobación oficial del Grado, parece que todas las puertas oficiales y empresariales se han abierto de par en par. Desde el ofrecimiento del Gobierno a poner sobre la mesa la normativa oficial de Protocolo para su actualización, la revisión del Derecho Premial, la redefinición del término protocolo en la Real Academia Española, la aprobación de un Máster Oficial en Protocolo y Eventos, en todas sus modalidades (lo que permite que llegue a todo el mundo y que el factor ciudad ya no sea excusa), la posibilidad de doctorarse para hacer frente a la creciente demanda de profesores que en numerosas carreras, diferentes a la nuestra, han incorporado el Protocolo y los Eventos, los próximos acuerdos con la CEOE, son algunos ejemplos de este importante cambio. El día 22 de junio salen a la calle los primeros graduados de quienes habiendo superado en su momento un Título Propio Universitario han hecho el curso de adaptación. Más del cincuenta por ciento de los mismos trabajan ya, por cierto, y han sido consecuentes con su reivindicación. Ahora se muestran totalmente legitimados para exigir el respeto merecido. En 2014 saldrá la primera promoción oficial de quienes desde septiembre de 2010 se han venido formando en el Grado conforme a los criterios de Bolonia y el reconocimiento del Estado. Será seguramente uno de los momentos más felices, al menos en mida.
En esta profesión están ocurriendo muchas cosas y me da la sensación a veces de que no todo el mundo es realmente consciente de lo que está significando el nuevo estatus de nuestra profesión tras su reconocimiento. La Asociación Española de Protocolo, ahora con un tercio de afiliados que serán Graduados el 22 de junio, está obligada a capitanear con buena mano izquierda y con criterio muchas de estas cuestiones. La primera de ellas y la más urgente propiciar la creación de una Federación de Profesionales de Protocolo y Eventos, que integre todas las asociaciones existentes y las muchas que a partir de ahora irán saliendo desde los diferentes territorios. Apostar por ello con humildad, con el único afán que de verdad estemos unidos y fijemos reglas de juego que están en nuestras manos. De no hacerlo se corre una grandísimo riesgo de que otras posibles plataformas, con planteamientos más actuales y al día, puedan dinamitar lo que tanto ha costado fraguar en el seno de las asociaciones.
Volviendo a atrás, se ha criticado que muchos miembros del QOE no lo son de las asociaciones. Aún reconociendo que ciertamente no todos lo son, gran parte sí. En cambio, dejo la pregunta en el aire: ¿cuántos profesionales de Protocolo en ejercicio de nuestro país son miembros de una Asociación profesional? No llega ni al uno por ciento. Para meditar.