El Rey en la marcha contra el terrorismo en Barcelona

El Rey ciertamente no es un manifestante, pero tiene toda la libertad del mundo para sumarse en calidad de Jefe de Estado a la manifestación ciudadana en rechazo al terrorismo convocada para este sábado por la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, en la ciudad condal, bajo el lema #Notincpor (no tengo miedo). No es una manifestación cualquiera, ni sienta precedente para cualquier otro tipo de concentraciones, porque la convocatoria obedece a una situación muy especial y relevante, que conmovió a toda la sociedad española, tras los absurdos atentados que costaron la vida a 15 personas y dejaron heridos y mal heridos a casi 150 personas. El terror yihadista apareció de nuevo en nuestro país y para rechazarlo ¿no puede el Rey sumarse a las instituciones invitadas y a la ciudadanía general? Un rey que en situaciones como éstas no está con el pueblo y donde el pueblo quiere verlo deja sin sentido la escasa competencia constitucional que tiene. Por ello creo que es un acierto total su presencia, como lo fue su asistencia al minuto de silencio en la Plaza de Cataluña. No podemos dejar al Rey sin salir a la calle, porque eso sería volver a las penosas monarquías que tanto daño han hecho a la historia de nuestro país. Y además, no podemos limitar la presencia del Rey en Cataluña, donde la mayoría de lo no independentistas necesitan el aliento y la presencia del Jefe del Estado. Continue reading

Acertado protocolo en la Sagrada Familia

 

La ordenación protocolaria de autoridades oficiales españolas responde a la normativa vigente establecida en el RD 2099/83, el Decreto catalán, las costumbres y el protocolo comparado. Y hay que añadir un factor más al que hemos aludido en este blog en varias ocasiones: las circunstancias del evento que se celebra. Eso ha sucedido esta mañana en la Sagrada Familia de Barcelona, en la misa homenaje celebrada por los fallecidos y heridos en los atentados de la capital de Cataluña y Cambrils. Aunque sospecho que habrá habido sus más y sus menos, tengo que felicitar a los servicios de protocolo de las diferentes instituciones por la solución dada al protocolo seguido en el acto religioso de esta mañana. Seguramente a algunos les habrá llamado la atención la aparente “extraña” ordenación de autoridades conforme a dicho Real Decreto en la primera fila de autoridades en el templo de Gaudí, pero debo de decir que me ha parecido un acierto y felicito a quienes “pactaron” o resolvieron esta solución. Continue reading

El Protocolo en situaciones de crisis toma más relevancia

Sin ánimo de ofender a nadie, por ejemplo, en esta comparecencia de los presidentes de España y Cataluña, ¿cuántas cosas se podrían haber mejorado o cuidado más? Empezando por la muy arrugada bandera de España, ese fondo de escalera, lazo negro en las banderas (ya se estaba de luto) y facilitar el trabajo a los periodistas. Solo por citar alguna cuestión.

He leído a lo largo de estos últimos días numerosos comentarios en las redes sociales hechos por algunos profesionales del Protocolo, “que lo importante es el dolor y lo de menos la forma de exponerlo”. Entiendo que lo diga la ciudadanía en general, ajena o desconocedora de lo que representa la trascendencia protocolaria como manera de expresar adecuadamente, en este caso, el dolor, rabia y solidaridad de un país que ha sufrido en sus carnes la barbarie terrorista en Barcelona y Cambrils. Pero no puedo comprender cómo dichos profesionales, duchos en la materia, puedan afirmar que la forma es lo de menos. En mi modesta opinión, no es así. Tiene mayor relevancia de lo que pensamos pues al fin y al cabo somos de alguna manera el espejo que buscan quienes precisamente desconocen sobre la cuestión y somos los responsables de dar visibilidad a la reacción colectiva como Estado. Y ahí es donde es dónde más se nota al buen profesional. Continue reading

Atentados: #TodosSomosBarcelona (y Cambrils)

Duele mucho (y cuesta más) retomar el pulso de este blog, tras el paréntesis vacacional, con los atroces y horrendos atentados ocurridos ayer por la tarde en Las Ramblas de Barcelona y en el Paseo Marítimo de Cambrils. Unos actos cobardes que han dejado un balance provisional de 15 personas inocentes fallecidas (españolas y extranjeras) -13 en Las Ramblas y una en Cambrils- y más de un centenar de heridos graves y leves, entre ellos varios niños. Seis terroristas han sido abatidos por las Fuerzas de Seguridad, y aunque desde la rabia y la impotencia ciudadana podemos tener la tentación de pensar en “estrangular” físicamente al resto del grupo criminal, dejemos a la policía y a los tribunales que hagan su trabajo y apliquen con dureza la fuerza de la ley. No obstante, vaya por delante nuestro pésame a las familias de los asesinados, nuestro apoyo a quienes se debaten entre la vida y la muerte en los hospitales y para quienes yacen menos graves en sus camas recuperándose de las injustas heridas. Nuestro máximo agradecimiento a todas las fuerzas de seguridad, equipos médicos, protección civil, ciudadanos anónimos que prestaron su ayuda, a la coordinación de las instituciones y a la solidaridad nacional e internacional. Hoy, más que nunca, #TodosSomosBarcelona (y Cambrils). Continue reading

Protocolo para el testigo Rajoy

El protocolo del siglo XXI no debiera ser la imagen plástica del poder, como aseveró en su momento, el ex presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, que supo servirse de él para posicionar las instituciones catalanas y, especialmente, la relevancia de su cargo frente al Estado. Pero algunos, aún hoy, en estos tiempos de globalización y necesario acercamiento de gobernantes y gobernados, pretenden empeñarse en que siga siendo así. El último ejemplo, la comparecencia como testigo de Mariano Rajoy ante la Audiencia Nacional, en calidad de alto cargo del Partido Popular y no como Presidente del Gobierno. El protocolo de este acto jurisdiccional no solo ha puesto de manifiesto plásticamente lo que algunos entienden como protocolo (atribuciones jerárquicas), sino también cómo aquél permite visualizar con claridad el concepto de estado democrático que tienen determinadas personalidades. Continue reading