Mejoras en el Protocolo en la ceremonia de bienvenida al Presidente de Israel

El pasado lunes 6 de noviembre, el Presidente de Israel y su esposa eran recibidos oficialmente por los Reyes de España en el Palacio Real, sede de la Jefatura del Estado. Era el primer acto oficial con ocasión de su visita de Estado que se prolongaría 48 horas más con diferentes actos protocolarios, entre ellos los habituales encuentros en el Palacio de La Zarzuela, la cena de Gala, la visita al Senado (que se alterna con el Congreso), la reunión con el Presidente del Gobierno y la recepción en El Pardo (donde se aloja el visitante), entre otras. La ceremonia de bienvenida se celebró por segunda vez en la historia reciente de nuestra monarquía en el Patio de la Armería de Palacio Real, tras el “estreno” de esta modalidad con ocasión de la visita del Presidente de la República Argentina, el pasado mes de febrero. En la ceremonia del jefe de Estado israelí se han producido interesantes cambios en el formato con respecto a la visita argentina y que han venido a mejorar notablemente el resultado protocolario, ganando en vistosidad, solemnidad y sencillez de movimientos. Analizamos los cambios de un acto que parece haber encontrado el estilo que buscaba Felipe VI y su equipo de protocolo, dirigido por Alfredo Martínez Serrano. El Rey, desde su acceso a la Jefatura del Estado en junio de 2014, viene marcando su propio estilo protocolario y ya desde el primer día de su reinado viene notándose. Como escribimos en su día, el acierto del cambio del lugar de la ceremonia, prescindiendo de El Pardo por el Palacio Real, constituye un acierto, pues por encima de todo pone en valor dicho Palacio como sede de la Jefatura, permite abrir a la sociedad la ceremonia y vestirla de mayor solemnidad, dentro de la sencillez que en todo momento quiere el Monarca. No obstante, siendo reservados, hay que barajar también la posibilidad de que estos cambios obedezcan en parte a las malas condiciones físicas de la Primera Dama invitada. En las próxima podremos confirmar si son cambios confirmados o si estamos ante dos modelos que se aplicarán según las circunstancias de cada visita.

Ver video íntegro de la ceremonia, pinchando aquí.

La llegada a Palacio Real

En ambas ceremonias, los presidentes llegaron en el coche de Estado reservado para estas ocasiones, el Rolls Royce Phantom, portando el banderín de sus países correspondientes y escoltados por el Escuadrón de Escolta Real (proporciona las escoltas solemnes a caballo, de pura raza española con capas negra, castaña y torda, y está constituido por la Escuadra de Batidores, Banda de Clarines y Timbales, una Sección de Coraceros y dos secciones de Lanceros).

A la entrada al Patio de la Armería de Palacio, el coche oficial en el que llegaban el Presidente israelí y su esposa prosiguió hasta la fachada principal de Palacio, donde la esperaban los Reyes de España, en tanto se apartaba hacia un lado el Escuadrón Real para incorporarse a la compañía de honores y permitir los últimos metros de recorrido del coche en solitario y marcha lenta. Este ha sido una de las modificaciones efectuadas con respecto a la primera ceremonia, en la que los Reyes esperaban al lado de la puerta de acceso al Patio.

Este cambio en el punto de saludo es un acierto ya que permite que la imagen que toman los periodistas gráficos situados en la tribuna de prensa salga siempre el Palacio de fondo y no la Catedral de la Almudena como ocurrió en el caso argentino. Mucho más apropiado. Igualmente, permite darle mayor solemnidad a la llegada, con ese recorrido completo por el Patio de Armas hasta las proximidades de Palacio, evita el uso de dos podios y permite que los gráficos puedan dar cobertura a toda la ceremonia desde un único punto.

El saludo oficial

Tras llegar al punto convenido, los Reyes saludaron a sus distinguidos invitados (el tratamiento oficial que se les da en España es de Sus Excelencias) y tras un breve intercambio de palabras, se dirigieron a la tribuna real situada por delante de la fachada de Palacio (la misma a la que luego subirían para la fase final de honores militares, el desfile la compañía). En este punto de saludo sólo advertimos una cuestión que debe corregirse: el coche oficial obstaculizó la visión estricta del saludo a los periodistas gráficos, obligando, tras la retirada del vehículo, que el Rey, acompañado de su esposa la reina Letizia y sus dos invitados de honor, hicieran un posado oficial ante los medios (seguramente habría que hacerlo igual, para evitar las espaldas de los visitantes, pero esta cuestión también puede corregirse ladeando algo la posición de los Reyes, de tal forma que en el saludo nadie de la espalda a los periodistas).

Saludo a los altos cargos de la Casa de S.M..

Seguidamente, saludaron a los tres altos cargos de la Casa de Su Majestad, (Jefe, Secretario General y Jefe del Cuarto Militar, acompañados por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, obligada su presencia y su saludo en este momento por el hecho de rendirse honores a continuación). Estos estaban debidamente ordenados, pero el Presidente israelí comenzó a saludar de menos a más (quizá para evitar que esto ocurra en el futuro hay que situar esta fila en una posición que evite la duda por parte del visitante). No obstante, su posición estaba bien fijada, de tal forma que no fuera necesario el “paso atrás” como decimos en protocolo y no desandar el camino. Pero hay que repensar una posición más clara que evite posibles dudas de los visitantes (que normalmente no conocen a los miembros del séquito real para saber por quién empezar el saludo). Y ya se sabe, “tira más visualmente un uniforme del ejército que un traje y corbata”, permítase esta frivolidad.

Protocolo en la Tribuna de Honor en la visita del Presidente de Israel.

Podio de honor con ocasión de la visita del Presidente de Argentina. Aquí ya puede observarse el cambio total de ambas ceremonias.

Honores Militares

Ya en el podio de honor, como establece el Real Decreto del Himno Nacional, se interpretaron en primer lugar el himno extranjero y después el español en su versión completa (52 segundos). El protocolo fue el siguiente: los reyes cedieron la derecha al matrimonio visitante, de tal forma que ambos jefes de Estado quedaron en el centro. Visto de frente y de izquierda a derecha se ubicaron en la tribuna así: Primera Dama israelí (puesto 3 en la alternancia), Presidente de Israel (puesto 1), Rey de España (puesto 2) y reina Letizia (puesto 4). Lo importante, como es habitual, y más cuando hay honores para el Jefe de Estado extranjero, éste debe ocupar el principal puesto (es en su honor la ceremonia) y que se ubique a la derecha el Rey de España (la derecha del anfitrión es el puesto de máxima relevancia en ceremonias de este tipo). En esta ocasión, el punto desde el que lanzaron las salvas de honor y el sistema empleado a cargo de los artilleros de la Guardia Real permitieron evitar el humo del que tanto se habló en la visita del Presidente Argentino. Otro cambio, otro acierto.

Tras los himnos, el Presidente israelí, acompañado por el Rey de España (y mientras la Primera Dama y la Reina permanecían junto al podio) pasaron revista a la compañía de honores (al inicio el oficial al mando se dirigió al Presidente para anunciarle que la tropa estaba lista para su Revista), formada en doble fila (en la segunda el Escuadrón Real y la Sección de Motos). Tras los dos Jefes de Estado, el Jefe del Cuarto Militar del Rey y su colega israelí. Una vez acabada la Revista, el oficial al mando de la compañía pidió permiso al Presidente para retirar la formación y disponerse para el desfile.

Saludo a la delegación de Israel.

Saludo a las delegaciones oficiales y desfile de la compañía de honores

El Presidente y el Rey, volvieron a encontrarse con sus respectivas consortes (que con esta nueva fórmula evitaron tener que recorrer el paralelo el trayecto de la Revista, cosa que le vino muy bien a la Primera Dama invitada, con dificultades evidentes para caminar y que en todo momento hizo uso del brazo que le ofreció la Reina). El siguiente paso fue saludar a la delegación española convocada para la ceremonia (situada a la izquierda de la tribuna de honores), encabezada por la Presidenta del Congreso (en ausencia del Presidente del Gobierno) y seguida por el Ministro de Asuntos Exteriores, Embajador de España en Israel y otras autoridades, cerrando el saludo el Coronel de la Guardia Real (todos ellos ordenados de acuerdo al artículo del Real Decreto 2099/83 de Ordenación General de Precedencias en el Estado, al tratarse de un acto promovido por la Jefatura del Estado y en la Villa de Madrid, en su condición de capital del Estado). Seguidamente, saludaron a la delegación Israel, situada a la derecha de la tribuna (de nuevo puesto de honor). Cumplimentadas las presentaciones, los dos altos mandatorios y sus esposas se dirigieron a la tribuna para presenciar el desfile de la Compañía de Honores, colocándose protocolariamente en la misma disposición que en el momento de los himnos. Finalizado el mismo, accedieron al interior de Palacio y en apenas unos minutos, los invitados regresaron al coche oficial (escoltado de nuevo por el Escuadrón Real), dándose por finalizada la ceremonia.

Como puede observarse, con respecto a la ceremonia del presidente argentino se invirtió la puesta en escena y aunque el ceremonial fue similar permitió una mayor solemnidad y lucidez, y, sobretodo, acercar más este acto a su significado real: bienvenido del Jefe del Estado en su sede oficial que es el Palacio Real.

En este croquis puede observarse todo el proceso:

Las banderas oficiales

Muy significativo y novedoso fue la ordenación de las banderas de España e Israel en la ceremonia. Se colocaron dos juegos de tres mástiles, uno a cada lado de la tribuna de honores, y dispuestas en sistema denominado de “equivalencia”. A la derecha presidió la enseña de España, con dos banderas de Israel a cada lado, y a la izquierda (más próximas al acceso utilizado a Palacio), ocupó el puesto de honor la israelí, escoltada a ambos lados por dos españolas. Una fórmula que nos parece adecuada y que sienta un bonito precedente con el que se pretende expresar la máxima generosidad en el tratamiento de las enseñas nacionales en un acto de cortesía como es la ceremonia de bienvenida en una visita de Estado.

Puede observarse la disposición de las banderas a ambos lados de la tribuna, así como el protocolo de la tribuna y las delegaciones de España a la izquierda de la misma, y la israelí a la derecha. En primer plano, parte de la compañía de honores de la Guardia Real.

Por supuesto, en lo alto de Palacio, ondeaban en los dos mástiles, como es habitual, la bandera oficial de España (a la derecha) y la bandera del Rey (a la izquierda) que sólo se coloca cuando Felipe VI se encuentra oficialmente en Palacio.

Los regalos

En relación a esta visita de Estado, es interesante destacar los regalos que las partes se intercambiaron (habitual en estos encuentros), y que toma su relevancia tras la normativa interna dispuesta por la Casa de Su Majestad a propósito de esta cuestión y que puede consultarse en la web de la Casa de Su Majestad (http://www.casareal.es/ES/Transparencia/InformacionJuridica/Paginas/normativa-regalos-familia-real.aspx).

Monarquía Confidencial, en una crónica titulada “Los regalos más literarios del presidente de Israel a los reyes”, dice así:

“Dentro de los gestos de confianza y cercanía que mostraron los reyes Felipe y Letizia con Rivlin y con su esposa, las dos parejas se intercambiaron varios regalos. El primer día, en su encuentro privado en Zarzuela, Felipe VI les entregó una réplica de las llaves del Palacio de El Pardo (donde se alojan los invitados extranjeros), por la tradición sefardí de guardar las llaves de las casas de las que fueron expulsados de España en 1492; una caja de bulbos de narcisos; 
una fotografía de la sinagoga Santa María la Blanca de Toledo y una traducción a la lengua sefardí de ocho capítulos del Quijote.
Por su parte, el rey recibió como regalo un mapa de Israel enmarcado y la reina dos piezas de artesanía, una de ellas un plato de la Pascua Judía.
Los regalos continuaron en el último encuentro que mantuvieron los dos jefes de Estado. Fue en la cena del martes en el Palacio de El Pardo, que ofrecieron el presidente de Israel y su esposa como anfitriones a los reyes.
En ese caso, Reuven y Nachama Rivlin decidieron obsequiar a los reyes con regalos puramente literarios. Según han contado medios israelíes, el presidente de Israel y su esposa entregaron al rey Felipe una edición especial de la Biblia, con una encuadernación de lujo en cuero.
La reina Letizia recibió una edición traducida al español de poemas de Dahlia Ravikovitz, una poetisa israelí muerta en 2005, que escribía en hebreo y que estaba muy implicada en el movimiento activista por la paz con los palestinos.
El máximo mandatario de Israel no se olvidó de las hijas de los reyes en sus regalos. Para Leonor y Sofía dejó dos libros de David Grossman, un escritor que ha publicado novelas infantiles y juveniles como ‘El abrazo’ y ‘La princesa y el sol’, también editadas en español.
Tal y como ocurre desde hace años como medida de transparencia, todos estos regalos aparecerán en la listas de regalos que recibe la Familia Real y que publica anualmente la Casa del Rey”.

Aunque Monarquía Confidencial no da cuenta de ello, los Reyes obsequiaron a sus invitados en el Palacio de El Pardo un álbum con las fotografías oficiales de la visita. Como puede verse, los regalos no es cuestión de valor físico (aunque lo tenga), sino su significado dentro de la cortesía, y en este caso ha sido todo un acierto.

 

 

Nota:

Todas las imágenes y vídeos utilizados fueron realizadas por los fotógrafos de la Casa de Su Majestad, que no ocupan la tribuna de prensa y tienen libertad de movimientos, por lo que la visión final que se tiene del acto hay que verla desde la tribuna de prensa). Hemos utilizado estas imágenes porque permite ver mejor el protocolo y ceremonial del evento.

Todas las imágenes utilizadas han sido tomadas de la Casa de Su Majestad, por lo que están hechas por los fotógrafos oficiales que no toman imágenes desde la tribuna de prensa, ya que tienen libertad de movimientos. Para hacerse una idea de la proyección mediática de este evento hay que ponerse mentalmente en el punto de foto de la Tribuna de prensa.

 

Más información del acto en: http://www.casareal.es/ES/Actividades/Paginas/actividades_actividades_detalle.aspx?data=13355

Para comparar la ceremonia con el Presidente de Argentina, pincha aquí.

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